Cuando la gente se pregunta por Alejandro Brand, siempre encuentran a un hombre honesto, humilde y trabajador en el fútbol, pero nunca entienden porque los hinchas del club más laureado del país lo tratan como una leyenda viviente. Lo primero que deben saber para acceder a este título de "leyenda" es entender que fue el bastión del medio campo del Club Deportivo Los Millonarios en la década de los 70.
Brand, junto al fallecido Jaime Morón y a Willington Ortiz conformaron la tripleta demoledora que metía miedo en todos los estadios, pero no por su fuerza bruta, ni por su fealdad, sino por su inteligencia y astucia para ver, entender y jugar el fútbol. Con la "tripleta demoledora" Brand consiguió los títulos de 1972 y 1978 en Millonarios y logró ganarse la titular en la Selección Colombia de mayores de la época.
El joven jugador, promesa para muchos y amenaza para los demás, nunca pudo trascender en el fútbol internacional, al igual que el "viejo Willy". Una lesión acabó con su carrera como futbolista, empero, jamás dejó el deporte que más lo apasiona. Por eso hoy en día es el formador de jugadores más respetado del medio, la escuela de fútbol que lleva su nombre, ha estado vigente por más de 20 años.
EL JOVEN SOÑADOR
En 1969, jugando en un partido preliminar con el equipo de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, se gestó el inicio de una meteórica carrera: al término del partido fue contactado y contratado por las directivas del cuadro "embajador".
Rodaba el balón pero lo que nadie se imaginaba era que ese jovencito, traído de Medellín, con 18 años de edad, sin la más mínima idea de qué es jugar en un equipo como Millonarios sería la nueva estrella del equipo "albiazul".
Sólo bastaron unos días de entrenamiento para que pudiera debutar con el uniforme albiazul, su talento era obvio y muy pronto ya estaba vestido de cortos para debutar con la camiseta de Millonarios. "Para mi fue raro, llegué a Bogotá un martes, al otro día ya estaba haciendo fútbol y el domingo debuté junto a un grande, Amadeo Carrizo. Fue simplemente bonito", atinó el ex delantero del club capitalino.
En ese mismo año llegó a la selección Colombia de mayores y fue inmediatamente calificado como el mejor jugador del fútbol colombiano. Actuó en la selección "cafetera" durante diez años y participó en las eliminatorias mundialistas de México 70, Alemania 74 y Argentina 78.
Aunque la eliminatoria de 1978, no la jugó, la recuerda por su significado, era su adiós definitivo del combinado patrio. Su lesión ya no le daba más largas y "me tuve que hacer a un lado, aunque estuviera convocado".
EL NACIMIENTO DE UNA LEYENDA
Así como los años 60 nos muestran a Delio "maravilla" Gamboa como la gran figura de Millonarios y del fútbol colombiano, los 70, sin duda alguna, tienen a Alejandro Brand, junto a Willington Ortiz, entre sus grandes exponentes.
Ambos conformaron la dupleta más prolífica, creativa y poderosa de su tiempo, y lideraron las campañas de las estrellas 10 y 11 de Millonarios, así como de varios subcampeonatos del club "embajador".
Su gran aparición en las canchas nacionales ocurrió un domingo de 1969, en un partido normal del calendario futbolístico, contra el Atlético Bucaramanga. "Nunca pensé estar ahí, pero definitivamente las cosas me salieron bien desde ese día", dice Brand, en tono melancólico. En ese entonces los asistentes al "gigante de la 57", el estadio Nemesio Camacho "El Campín" verían por primera vez al talentoso volante.
El estadio estaba colmado, hasta la última silla, como si se tratara de una final, o como si el mismísimo Pelé jugara con el cuadro "albiazul". Ese domingo, no fue cualquier domingo, ese día debutaba, junto a Brand, el mejor arquero suramericano de la historia, el argentino Amadeo Carrizo. Por esta razón el joven Alejandro Brand, quien era el "muchachito" listo para el debut, en un equipo con una vertiginosa lista de enormes estrellas, no había generado ninguna clase de interés en el público.
Es claro que apenas rodó la esférica en la grama del Campín esa teoría quedó refutada y los miles de hinchas que asistían domingo a domingo a ver a Millos tenían una nueva motivación para ir al estadio. Sin embargo para él es "solo jugar al fútbol, era una pasión que llenaba cualquier vacío que pudieras tener".
Para los expertos, Brand tenía una increíble visión del campo de juego, era hábil con el balón y era todo un maestro de los pases. Sin embargo, su mejor característica, además de su virtuosismo talento con la esférica, sin ser delantero, era un goleador de verdad, "de los buenos", como lo recuerda Gerardo Reyes, hincha de ese Millonarios del setenta.
En la campaña de la décima estrella del "glorioso azul" fue el máximo anotador del club, por delante de grandes jugadores de la talla de Jaime Morón, Apolinar Paniagua y el mismo Willington Ortiz, quien para la época hacía sus "pinos" como debutante.
Alejandro Brand anotó 91 goles oficiales con su único club, que lo ubican en el sitial de los cinco máximos goleadores de la historia del Club Deportivo Los Millonarios, por delante del propio Willington Ortiz, del maestro Alfredo Di Stéfano, de Miguel Ángel Converti, del "guajaro" Arnoldo Iguarán, entre muchos otros. Alejandro Brand recuerda con gratitud la décima estrella que conseguía Millonarios y la primera en su haber.
"Fue una sensación placentera e inolvidable que difícilmente volveré a vivir" (…) para ese campeonato "se dio todo fui el mejor jugador del año, el goleador del equipo con 15 anotaciones en el año y lo más bonito fue ver como toda Bogotá sentía el título tan propio, es más, hasta la Billo´s Caracas Boys nos compusieron una canción, viera cómo sonaba", recuerda Brand.
SU RETIRO
Muchas leyendas se convierten en eso cuando su camino se ve truncado en su mejor momento. El caso de Alejandro Brand no es una excepción.
Es decir, muchas de las leyendas o mueren o terminan haciendo otras cosas, el caso de Alejandro Brand, quien fue considerado como "el adalid" del mediocampo ofensivo de uno de los mejores oncenos de Millonarios en la década de los setentas, es bastante parecido. Una lesión devastadora para su carrera acabó con la ilusión de seguir haciendo cosas grandes en el fútbol cuando sólo tenía 24 años de edad.
"La lesión que tuve fue de ligamento cruzado en la rodilla, para esa época era poco lo que se podía hacer por mi, di hasta donde sé que debía dar", agrega Alejandro Brand cuando se le pregunta por el "adiós de las canchas".
"A veces jugaba con una pierna, pero seguía siendo goleador", afirma Brand al tiempo que recuerda cómo vio que su vida dio un giro impresionante cuando apenas estaba empezando en el fútbol.
Texto por Iván Colmenares y tomado de:









1 comentario:
Que gran experiencia estar en la escuela de alejandro brand una experiencia que todabia no se acaba y le falta demaciado para culminar... gran jugador y gran maestro al cual le tengo mucho por agradecer y un gran respeto!
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