Luis Enrique Delgado es uno de los estandartes del despertar futbolístico de Millonarios. Desde hace cinco partidos asumió la titularidad, a saber: Los dos clásicos frente a Santa Fe, la serie de ida y vuelta contra el Cúcuta Deportivo por la tercera ronda de la Copa Colombia y el compromiso del pasado sábado frente al América.
En esos cinco juegos ha recibido tres goles mientras que Millos ha marcado cuatro y allí reside el por qué el ascenso del equipo, contabilizando además que ha sido fundamental porque con tapadas suyas se han conseguido puntos y clasificaciones como la conquistada a la semifinal de la Copa Colombia.
“Hacemos nuestro trabajo, la misión es siempre sacar el arco en cero y bajo esa premisa, trabajo”, aseguró el guardavallas siempre con una humildad muy grande a pesar de que en cada jornada la prensa especializada lo unge como gran figura. Delgado es un jugador maduro, que a los 29 años cumple uno de sus sueños como es el estar en Millonarios, equipo que le da reconocimiento nacional y hoy quién puede desconocer sus condiciones. Pero para gozar la mieles de la popularidad, tuvo que trasegar por clubes chicos e incluso de Primera B donde su tenacidad para mantenerse fue persistente.
“Comencé hace diez años en el fútbol profesional siendo jugador del equipo de mi tierra,el Atlético Bucaramanga. Nunca nada fue fácil, la B es muy competitiva. También estuve en la Primera B de la Sarmiento Lora, en Alianza Petrolera y nuevamente con Bucaramanga en 2005 y 2006 para después llegar al Real Santander y al Alianza Petrolera. Ya en 2008 tuve la gran participación de mi carrera con Real Cartagena cuando conquistamos el Torneo de Ascenso”, indicó el arquero mientras rememora su carrera.
Ahora Delgado quien de niño jugaba como lateral y que llegó al arco por accidente en la escuela de fútbol de Juan Estévez, busca consolidarse en un equipo como Millonarios donde los hinchas ya lo reconocen como gran ídolo, tal como se constató al final del partido que Millos venció al América y fue ovacionado sin par. “Realmente es muy emocionante y estamos felices de vivir un momento tan bonito, lograr salir adelante y que Millonarios vuelva al protagonismo”, afirmó el golero.
A propósito del número que usa en su buzo, el poco usual 89, Delgado en medio de sonrisas y alegría nos cuenta el motivo: “Tengo dos hijos, Gian Franco es el mayor, tiene 10 años y él nació el 8 de julio, y el pequeño se llama Mathyas quien tiene 20 meses y nació el 9 de febrero. Por eso soy el 89, un número que me recuerda a mis hijos queridos”, explica el santandereano.
Con Luis Delgado, Millonarios ha ganado seguridad, crece en su fútbol y en consecuencia el futuro inmediato se observa con optimismo. Pero a pesar de ese optimismo reinante, el arquero prefiere tener mesura e ir madurando la campaña del equipo en el torneo, que si todo va por buen camino, muy pronto vendrán muchas más alegrías.
¿Está pasando por el mejor momento de su carrera?
R/: “Sí. En Alianza Petrolera me fue muy bien, estuvimos a punto de ascender, pero sin duda, por el entorno, por la repercusión y por la manera como me trata la gente, este momento es el más brillante”.
¿Por qué no había figurado tanto antes?
R/: “Siempre, en todos los clubes, he tratado de aportar mi grano, de hacer mi trabajo de la mejor manera posible, de entregar todo de mí. Lo venía haciendo incluso cuando estaba de suplente. Tal vez me llegó el empujón de la suerte que necesitaba”.
¿A qué atribuye su excelente nivel?
R/: “Al trabajo que vengo realizando aquí, cada semana, cada día, junto con el profesor Giovanni Velásquez, el preparador de arqueros. En Bogotá he estado contento, concentrado y muy motivado”.
Y con usted en el arco el equipo comenzó a sacar resultados...
R/: “Pues mi función es darle confianza al equipo, seguridad atrás, para que los de arriba se preocupen por ser más contundentes. Ya comenzaron a verse los frutos”.
¿Liga o Copa?
R/: “Estamos en una buena posición en la Copa y si hay opción de pelear título hay que aprovecharla. En la Liga la consigna es sumar todo lo que se pueda para ver si alcanza para clasificar. El jueves, ante Chicó, nos jugamos una final”.
¿Realmente hay con qué dar la pelea?
R/: “Lo económico, que a uno lo agobia mucho, ya no es un problema, así que todo depende de nosotros. Confiamos en seguir mejorando y darle alegrías a la hinchada”.
¿Quiere quedarse en Millonarios?
R/: “Estoy muy contento acá, porque tengo trabajo y porque mi familia está bien, tranquila. Ahora estoy jugando y por fortuna lo estoy haciendo bien, así que todo está dado para que siga, pero depende de los directivos. Tengo contrato hasta diciembre y estoy a préstamo con opción de compra (por US$200 mil). El objetivo es quedarme, pues me gustaría conquistar cosas importantes acá”.
¿Qué ha encontrado de especial en Millonarios?
R/: “Sin duda la hinchada, la cantidad de seguidores en todo el país. Y, lógicamente, la repercusión mediática que tiene”.
Esa hinchada lo ovacionó después del partido ante América
R/: “Y esas son cosas que a uno lo marcan. Lo que más me gusta del fútbol es ver los estadios llenos y la gente gritando, es una sensación hermosa. Por fortuna el sábado aparecí en los momentos claves y eso ayudó a que lográramos los tres puntos”.
¿Despegó definitivamente Millos?
R/: “Creo que debemos seguir engranando. Las dos victorias en línea nos han llenado de confianza, pero hay que tomarlas con tranquilidad, con calma, porque aún falta mucho camino y no dimos ni siquiera medio paso rumbo a lo que queremos. Hace una semana no éramos el equipo más malo de Colombia y con seguridad hoy tampoco somos el mejor”.
¿Cómo es su relación con Juan Obelar, quien era el arquero titular?
R/: “Excelente. Él es un gran profesional y una mejor persona. Me ha apoyado mucho, me ha enseñado. Ambos sabemos que si a uno le va bien, nos va bien a todos”.





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